La decana de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía (FAUG), Dra. Mabel Alarcón, fue reconocida por el Colegio de Arquitectos de Chile con el Premio Eliana Caraball, galardón que se otorga “a la arquitecta que se haya destacado en cualquiera de los ámbitos de la arquitectura y que por su trabajo y rol social constituye un ejemplo para lograr un espacio de igualdad en la sociedad y el mundo laboral”.
Este reconocimiento forma parte de los Premios CA, considerados entre las principales distinciones para arquitectos y arquitectas del país, que cada año destacan a ocho colegiados o colegiadas por su excelencia, aporte profesional y compromiso con la disciplina.
En este contexto, la Decana indicó que “recibir esta distinción es muy significativo para mí, porque es un premio que proponen y patrocinan mis pares, los colegas agrupados en el Colegio de Arquitectos de Chile. Es emocionante ver a que hay muchos colegas pensando en el oficio, la disciplina y la profesión como una comunidad de personas que tiene el deber y la oportunidad de ser agentes de cambio en la sociedad, y fortalecer sus lazos y redes con este tipo de iniciativas. Mi más sincero y profundo agradecimiento, en primer lugar, a ellas y ellos por haber pensado en mí como merecedora de este premio. Y luego también a mi familia y amigos por su apoyo permanente”.
El reconocimiento destaca tanto la excelencia profesional como el compromiso social de la arquitectura. En este sentido, recordó que “desde mi formación académica me ha interesado el desarrollo social. Cuando estudiaba arquitectura en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, me interesaron los temas de la vulnerabilidad del habitar. Pude participar en misiones de la escuela de Arquitectura, y conocer la realidad de zonas rurales y ciudades como Petorca o Illapel, y luego, en mis inicios profesionales, la experiencia de tres años de trabajo en el Programa SERVICIO PAÍS, en la región de Tarapacá, me ayudó a desarrollar estrategias de intervención en comunidades afectadas por situaciones de pobreza y vulnerabilidad, y fortaleció mi convencimiento profundo del rol social de nuestra profesión, que intento llevar adelante hasta hoy”.
Consultada sobre los cambios necesarios para avanzar en equidad de género en la arquitectura y el urbanismo, y sobre el papel de las universidades en este proceso, sostuvo que “mi experiencia profesional, he visto como las mujeres aportamos multidimensionalmente al desarrollo de la disciplina. Tenemos capacidades de liderazgo, de articulación, de visión inclusiva y colaborativa. En los últimos años, además, desde FAUG UdeC hemos podido levantar el estudio de la arquitectura y el urbanismo con enfoque de género, como una temática relevante en la formación de nuestras y nuestros estudiantes, llevando a categoría científica muchos de los problemas y desafíos que tienen nuestras ciudades para la inclusión de todas las personas en el desarrollo urbano”.
Finalmente, subrayó: “desde mi rol como Decana, este enfoque me anima cotidianamente, para conducir el desarrollo de nuestra Facultad como una comunidad académica integradora, colaborativa, líder en la formación de personas que aportan desde la arquitectura, el urbanismo y la geografía a que podamos habitar mejor y de forma sustentable”.




